jueves, 5 de febrero de 2009

De mi Affaire con ... Godard

Con esta entrada inaguro una sección que no será periódica ni mucho menos en la que hablaré de aquellos directores que si bien no me gustan en el sentido estricto de la palabra su cine me parece que tiene suficiente jugo y personalidad como para analizarlo aparte. Hoy hablaré del genio de la Nouvelle Vague, del ídolo gafapastil, del pedante enfant terrible de las gafas de sol, de Jean-Luc Godard.

Aquí tenemos al genio mirando en estado de éxtasis su celuloide. Sabemos que en unos instantes cogerá la tijera y llegará al nirvana cortando y pegando la cinta.


Existe un momento en la vida de cualquier cinefilo que casi sin darse cuenta empieza a oir hablar de Godard, Truffaut y de la Nouvelle Vague del cine francés. Uno empieza a leer por ahí y descubre con sorpresa que el susodicho Godard y compañia redescubrieron el cine y sentaron las bases del cine moderno. Tras leer esto uno siente la necesidad inapelable de comprobar si es verdad, no sin antes haber leido alguna crítica en la que ponen a Godard a caer de un burro o lo culpan de los males del mundo. Hasta hoy he visto dos de sus obras: "A bout de Souffle" ("Al final de la escapada") y "Bande à part" (Banda aparte) y si soy sincero en este momento recorrer el resto de su filmografía no es lo que más me apetezca pero seguro que vuelvo a caer.

La primera película que vi por sugerencia de una amiga muy moderna y algo gafapasta fue "Bande à Part", las impresiones después de la foto.



Bande à Part (1964)

Cuando me acerqué a ésta película tenía como mayor referencia la imprescindible película de Bernardo Bertolluci "Soñadores" donde en cierta manera se homenajea a esta cinta (como a muchas otras). Lo cierto es que la película de Godard es un coñazo insustancial. Ahí se resume todo, pero iremos un poco por partes.

Para empezar diremos lo malo: el guión. La película es tan tonta como los personajes que la protagonizan. Sus motivaciones son nulas y no es que se dejen llevar por el ambiente, la sociedad o las circunstancias es que simplemente se mueven como niños con los ojos vendados golpeando la piñata. En la película no pasa casi nada, y lo que pasa, pasa tan lentamente que cuando acaba de pasar ya no te acordabas de lo que estaba pasando (les dejo un tiempo para asimilar la última frase mirando a Anna Karina).


Por otro lado las actuaciones aunque son aceptables, el libreto es tan superficial que no llegas a entender realmente a los personajes. Mención aparte merece Anna Karina, que interpreta a una cría tan guapa como estúpida (dando la sensación de que ambos adjetivos son tan válidos para el personaje como para la actriz).

Por último la voz en off del propio Godard narrando lo obvio de las situaciones con la voz más monotona posible no hace más que aumentar el sopor.

¿No hay nada que se salve? Claro que si. Tecnicamente es bastante innovadora (creo que menos de lo que se le atrivuye) y la secuencia del Louvre, la del cafe del Quartier Latin y alguna otra cosa como una ruptura de la cuarta pared a través de la mirada de Anna hacen que la película valga algo la pena. Además el plano secuencia final resulta admirable, si bien da la sensación de que ya se ha visto antes y mejor puesto en escena. Pero seamos serios esto es una película destinada al publico (aunque sea a un publico de un nivle cultural determinado) no un film de Arte y Ensayo, así que le falta coherencia para resultar una buena película. En este sentido parece el cuaderno de anotaciones de un buen escritor, tiene grandes ideas, pequeños silogismos de alto contenido estético pero sin nada que lo vertebre.

Una vez vista esta película parecía tener clara mi opinion de Godard pero aún asi no pude evitar acercarme a su primera película "A bout de Souffle" que según la critica especializada:"Sin este pequeño inmenso filme no se entendería nada del cine posterior". Tocate los cojones, como para no verla. ¿La opinión? Despues de la fotico.




A bout de souffle (1960)

En esta película se nota que en el guión Godard tuvo alguna ayudita del más experimentado Truffaut porque toda ella tiene mucho más sentido.

El guión es atractivo, así como los personajes y tiene un ritmo bastante rápido que contrasta con la lentitud de la película anteriormente comentada.

Belmondo hace un papel impecable (aunque según cuenta el director no se sabía sus lineas) y con toda su fealdad resulta un galán al que todos tras ver la película nos gustaria parecernos, aunqu(en este sentido el personaje logra asemejarse a su admirado Bogart).J ean Seberg esta estupenda, muy atractiva pero a la vez tiene ese toque de independencia emocional e intelectual del que carece el personaje de Karina en Bande à part (quizás sea gracias a ese corte de pelo y la camiseta del Herald Tribune).

La película resulta una suerte de revisión del cine negro visto desde una óptica distinta y renovadora, una autentica película de un joven y ambicioso director que todavía no había sido elevado a los altares. En la que además Godard mete interesantes autorreferencias como su cameo (decisivo para la resolución de la cinta) o la chica vendiendo los "Cahiers du cinema" (donde Godard y muchos otros futuros directores ejercian de críticos.

En todo caso desde el punto de vista técnico valoro positivamente la innovación en la fotografía. Existen toman muy interesantes como las de la escena del coche de Belmondo casi al principio en el que la camara esta situada en el asiento de atrás y en el capot alternativamente. El montaje es otro cantar, a mi entender es una chapuza.

La idea inicial parece ser hacer un montaje ligeramente inconexo para dotar a la película de un dinamismo diferente en el que las acciones no ocurren de manera continua sino a pequeños saltos en momentos oportunos. Esta idea que parece y es buena se torna un poco menos interesante cuando Godard tijera y pegamento de barra en mano se dedica a cortar y pegar donde le viene un poco en gana sin ningún objetivo narrativo ni estético más que el de marear al espectador en el momento que le parece oportuno.

En todo caso estas pequeñas fallas son menos de las que le podemos admitir a una película debut, por lo que "Al final de la escapada" si que es una película notable, aunque sobrevalorada, pero notable al fin y al cabo. Y que como añadido tiene el honor de haber creado el celeberrimo gesto del anuncio de Martini y eso amigos si que es una buena herencia.

Proximamente en mi Affaire con............

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